¿Por qué jugamos al Go?

¿Cuál es la razón por la que juegas? Esta pregunta saltó a mitad de una conversación en el club de Go hace unos días, y me tiene atrapado.

En la conversación original se mencionó una comparación entre el «selfish Go vs selfless Go» (en Senseis Library, en inglés). En el primer caso, juegas por el deseo de ganar: conozco a muchos jugadores así, especialmente si van aumentando de nivel a buen ritmo; pero más tarde, cuando se estancan, dejan de jugar. En el segundo caso, juegas por la belleza de encontrar el mejor movimiento, no juegas por ganar (principalmente): este tipo de jugadores acaban ganando de forma indirecta, gracias a buscar los mejores movimientos.

What's best black sequence?Los diseñadores de juegos dicen que para que te enganches a un juego este necesita tener un factor aleatorio, para que cada nueva partida sea una novedad. Y a la vez se necesita de una aplicación de lo aprendido, de una evolución: «he ganado porque ahora soy mejor, he aprendido». Estos dos factores hacen que el cerebro quiera más, quiera disfrutar jugando: probando combinaciones y simulando posibles futuros.

Desde la prehistoria estos dos conceptos son parte de nuestro instinto: explorar nuevos entornos para conseguir alimento, o por simple curiosidad; e imaginar lo que va a pasar en base a nuestro conocimiento adquirido (para evitar depredadores, por ejemplo). El cerebro automáticamente ve un león a lo lejos, y supone hacia dónde irá. Ve un fuego, y no acerca la mano porque sabe por una experiencia pasada que quema. De la misma forma que miras el problema de arriba, y automáticamente estás imaginando jugadas futuras.

Por supuesto, los que llevamos años jugando tenemos una razón poderosa: la costumbre. Esta desemboca en la creación de un entorno social: acabamos teniendo amigos que son jugadores. Es más, la escasez de jugadores en occidente hace que llegues a tener amistad con jugadores de otros puntos del globo. De hecho, yo incluso podría decir que las dos grandes ciudades donde he vivido han sido debido a mi pasión por este juego.

Pero volviendo a la pregunta original: ¿por qué juegas?

En mi caso, por instinto: curiosidad por lo que me espera en cada partida, por ver un nuevo mundo. Por la facilidad de probar nuevas ideas, la satisfacción de ver como un plan loco o ingenioso que mi mente ha elucubrado acaba siendo válido. Por poder sentirse mortal al hacer un error e intentar sobreponerte. Por ser un peldaño de una gran «escalera», con gente de menor nivel haciendo jugadas dudosas y gente de más nivel ayudándote a subir. Y por el aura que rodea el juego, con cosas como «si, puedo recordar cada movimiento de la partida». ¡Es un juego muy divertido!

Y tú, ¿por qué juegas?

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